La trampa del lanzamiento de monedas

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¿Lo resolviste? Tal vez. Probablemente no.

Este rompecabezas parece un truco. Uno brillante. Repasemos la configuración porque las matemáticas superficiales te mienten.

Imagínese un programa de juegos de televisión. Hay mucho en juego. Ceja baja. Tú y un amigo se separan. Dos casetas. Insonorizado.

Las reglas

Dentro de la cabina, lanzas una moneda justa. Oculto de tu pareja. Visible para la cámara. El público lo ve todo. Tu no.

Tu trabajo es simple. Adivina el resultado de tu compañero. ¿Cara o cruz?

Hagan esto juntos. Si ambos adivinan correctamente, dividirán el premio. ¿Respuesta incorrecta de alguna de las partes? Nada.

Aquí es donde el instinto entra en acción. Tu instinto te dice que las probabilidades son sombrías. Una moneda tiene una división cincuenta por ciento. Los eventos independientes multiplican sus probabilidades. 0,5 por 0,5 es 0,25.

Entonces. Veinticinco por ciento. Uno de cada cuatro. Ese debería ser el techo. ¿O no?

El giro

Entras al escenario. Las luces están calientes. Tu amigo te mira. Tienes exactamente tres segundos antes de que las puertas se sellen. Susurras una sola instrucción. Una estrategia.

Funciona. La probabilidad no se queda en veinticinco. Se duplica.

“Anuncie su propio lanzamiento de moneda como respuesta al lanzamiento de su moneda”.

Eso es todo. No lo pienses demasiado. No intentes adivinar cara o cruz al azar. Mira tu moneda. ¿Cae sobre la cabeza? Grita “Cabezas” como predicción para ellos. ¿Aterriza en cruz? Grita “Colas”.

¿Por qué funciona esto?

Se basa en la correlación. O la falta de ella. Veamos los cuatro universos posibles creados mediante dos lanzamientos de moneda.

  1. Ambos caen en Cara (HH).
  2. Ambos aterrizan en Tails (TT).
  3. Tú obtienes Cara, ellos obtienen Cruz (HT).
  4. Obtienes Cruz, ellos obtienen Cabeza (TH).

Cada resultado es igualmente probable. Veinticinco por ciento cada uno.

Si ocurre el caso uno (HH): Ves Cara. Predices cara. Tu compañero ve Cara. Predicen caras. Ambos tienen razón. Ganar.
Si ocurre el caso dos (TT): Lo mismo. Ves a Tails, predice Tails. El socio ve a Tails y predice a Tails. Ambos tienen razón. Ganar.

¿Ves el patrón? ¿Solo pierdes si las monedas coinciden? No. Pierdes si las monedas son diferentes.

En el caso tres (HT): Ves Cara. Adivinas Caras. Mal, porque voltearon a Tails.
En el caso cuatro (TH): ves Tails. Supongo que Tails. Equivocado.

Pero espera. La condición ganadora es que ambos deben ser correctos.

Si sucede HH, ganas.
Si ocurre TT, ganas.

Eso es el cincuenta por ciento.

Básicamente vinculaste tu destino a tu propia moneda. Y dado que dos monedas justas independientes tienen un cincuenta por ciento de posibilidades de coincidir… bueno. Ahí está.

La estrategia del espejo

Hay otra forma de despellejar a este gato. Estén de acuerdo en que ambos predecirán lo opuesto de lo que voltearon.

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