Ian Sample habla con Kathryn Paige Harden. Un genetista del comportamiento. Profesor de psicología en UT Austin.
Hace una pregunta que todos pretenden entender. ¿Cuánto de tú está escrito en tu ADN? ¿Podrían los genes impulsarte a tomar riesgos? O comportamiento antisocial. ¿O incluso violencia?
“Original Sin” es el nombre de su nuevo libro. Analiza la desordenada combinación de naturaleza y crianza. Y por qué podría cambiar la forma en que vemos el crimen.
Aquí está la cosa. Nos gustan las historias sencillas. Eliges ser malo. Pagas el precio. Fácil. Limpio.
Pero la ciencia no es así. Harden sostiene que la línea es borrosa. Tus acciones tienen raíces más profundas que tu fuerza de voluntad. Más profundo que tus elecciones.
¿Significa esto que estamos condenados por nuestra biología? Tal vez. O tal vez simplemente debamos dejar de culpar a la gente por cosas que no pidieron.
El verdadero debate no es sobre causa y efecto. Se trata de culpabilidad. Si el “por qué” cambia, ¿el castigo sigue teniendo sentido?
Ahí es donde se esconde la incómoda verdad. No en la escena del crimen. En el laboratorio. Y en el espejo.
¿Queremos justicia o consuelo? Generalmente es lo mismo. Pero no hoy. 🧬





















