El Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha capturado nuevas e impactantes imágenes de una nebulosa a 5.000 años luz de distancia en la constelación de Vela que tiene un extraño parecido con un cerebro humano encerrado en una calavera. Oficialmente conocida como PMR 1, la nebulosa ganó su apodo de “Nebulosa del Cráneo Expuesto”, debido a su forma distintiva revelada por observaciones anteriores del Telescopio Espacial Spitzer.
Descubrimiento y observaciones iniciales
PMR 1 fue identificado por primera vez a finales de la década de 1990 por los astrónomos Parker, Morgan y Russell durante un estudio del cielo utilizando el Telescopio Schmidt del Reino Unido en Australia. Las observaciones infrarrojas iniciales insinuaron la estructura inusual de la nebulosa, pero los instrumentos avanzados de JWST, la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam) y el instrumento de infrarrojo medio (MIRI), ahora han proporcionado una claridad sin precedentes.
Un cráneo y un cerebro celestiales
Las últimas imágenes del JWST muestran una clara división dentro de la nebulosa, que parece dos lóbulos de un cerebro separados por una fisura central. Los científicos creen que esta división puede ser el resultado de poderosos chorros de material expulsados de la estrella moribunda en el centro de la nebulosa. La capa exterior de la estructura, compuesta principalmente de gas hidrógeno enfriado, forma lo que parece el “cráneo”, mientras que los gases internos más brillantes y complejos crean el efecto “cerebro”.
El misterio de la estrella moribunda
La naturaleza de la estrella central sigue siendo incierta. Cuando se descubrió PMR 1, sus características sugirieron que podría ser una estrella Wolf-Rayet, una estrella masiva y altamente inestable conocida por perder masa rápidamente a través de una intensa radiación. Las estrellas Wolf-Rayet suelen terminar sus vidas en espectaculares explosiones de supernova después de formar nebulosas Wolf-Rayet como PMR 1. Sin embargo, la confirmación directa de una estrella Wolf-Rayet dentro de PMR 1 aún está pendiente. La presencia de una estrella así explicaría la espectacular apariencia de la nebulosa, pero se necesitan más estudios para confirmar esta hipótesis.
Las observaciones del PMR 1 realizadas por el JWST resaltan el poder de los telescopios modernos para revelar detalles ocultos en el cosmos y plantear preguntas fundamentales sobre la evolución estelar. Comprender la verdadera naturaleza de la estrella central será clave para descubrir la historia completa detrás de esta inquietante pero hermosa estructura celestial.





















