El sol ha provocado una serie de erupciones solares excepcionalmente poderosas, incluida la erupción más fuerte de 2026, una erupción de clase X8.3, en las últimas 24 horas. Este aumento de la actividad pone de relieve la creciente volatilidad del sol a medida que se acerca al pico de su ciclo solar de 11 años.
La tormenta de llamaradas
Las llamaradas solares se clasifican por intensidad: A, B, C, M y X, y cada letra significa un aumento de energía diez veces mayor. Las llamaradas de clase X representan las explosiones más energéticas que el sol puede producir, y el reciente evento X8.3 es una clara demostración de este poder. El bombardeo incluyó al menos 18 llamaradas de clase M junto con las tres erupciones de clase X, originadas en una región de manchas solares de rápido crecimiento designada AR4366.
Mancha solar AR4366: una “fábrica de llamaradas solares”
AR4366 ha explotado su actividad en apenas unos días, lo que le valió el apodo de “fábrica de llamaradas solares” de Spaceweather.com. La complejidad magnética y el rápido crecimiento de la región hacen que sea muy probable que se produzcan más erupciones. Esto es importante porque las manchas solares son áreas de intensa actividad magnética, y las manchas solares más grandes y complejas tienden a producir llamaradas más poderosas.
Impacto en la Tierra: apagones de radio y posibles auroras
La llamarada X8.3 alcanzó su punto máximo a las 6:57 p.m. EST el 1 de febrero, liberando un pulso de radiación ultravioleta y de rayos X extrema que ionizó la atmósfera superior de la Tierra. Esto provocó apagones de radio de nivel R3, interrumpiendo las comunicaciones de onda corta en partes del Pacífico Sur, el este de Australia y Nueva Zelanda.
Los científicos ahora están rastreando las eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) –expulsiones masivas de plasma y campo magnético del sol– que a menudo siguen a grandes erupciones. El análisis preliminar sugiere que la CME asociada con la llamarada X8.3 probablemente pasará al norte y al este de la Tierra, causando potencialmente un golpe indirecto alrededor del 5 de febrero. Si se produce este impacto indirecto, podría elevar brevemente la actividad geomagnética, aumentando la posibilidad de exhibiciones aurorales en latitudes altas.
Qué esperar a continuación
AR4366 todavía está girando hacia la Tierra, lo que aumenta la posibilidad de más ataques CME directos en los próximos días. Los pronosticadores de la NOAA predicen que en esta región continuará el entusiasmo por el clima espacial. El comportamiento del sol es un recordatorio de su inmenso poder y la influencia constante que tiene en el medio ambiente de nuestro planeta.
“El rápido crecimiento y la complejidad magnética de AR4366 hacen que sea muy probable que se produzcan más erupciones”. – Spaceweather.com
La actividad solar en curso sirve como una prueba crucial para nuestras capacidades de pronóstico del clima espacial y resalta la importancia de monitorear el comportamiento del sol para proteger la infraestructura crítica y los sistemas de comunicaciones.




















