Los astrónomos han revocado suposiciones arraigadas sobre los púlsares, al descubrir que estas estrellas muertas que giran rápidamente emiten señales de radio no sólo desde sus polos, sino también desde los mismos bordes de su alcance magnético. Este hallazgo desafía décadas de teoría establecida y revela un comportamiento mucho más complejo en estos objetos cósmicos extremos.
¿Qué son los púlsares?
Los púlsares son un tipo de estrella de neutrones: los núcleos colapsados de estrellas masivas que se han quedado sin combustible. La implosión crea un objeto tan denso que una cucharadita pesaría 10 millones de toneladas en la Tierra. Este colapso también genera campos magnéticos increíblemente poderosos y hace girar la estrella hasta 700 veces por segundo.
A medida que estas estrellas giran, rayos de radiación salen disparados desde sus polos magnéticos, recorriendo el universo como el haz de un faro. Estos “faros cósmicos” son lo que observamos como púlsares, y su precisa velocidad de rotación los convierte en “relojes” confiables para medir el tiempo en el universo.
El nuevo descubrimiento: emisiones de radio desde los bordes
El equipo de investigación analizó observaciones de radio de púlsares de 200 milisegundos (púlsares que giran muy rápidamente) junto con datos de rayos gamma. Descubrieron que aproximadamente un tercio de estos púlsares emiten ondas de radio desde múltiples regiones que rodean la estrella, no sólo desde los polos. Por el contrario, sólo el 3% de las estrellas de neutrones de rotación más lenta muestran un comportamiento similar.
La correlación entre estas emisiones de radio distantes y las explosiones de rayos gamma detectadas por el Telescopio Espacial Fermi de la NASA confirmó que ambas se originan en las mismas áreas no polares alrededor de los púlsares. Esto significa que las señales de radio no se limitan a los haces estrechos tradicionalmente asociados con los púlsares.
El papel de las hojas actuales
La clave de este fenómeno parece ser las “láminas de corriente”, corrientes arremolinadas de partículas cargadas que se extienden mucho más allá de los polos magnéticos del púlsar. Ya se sabía que estas láminas producían emisiones de rayos gamma, y ahora está claro que también generan ondas de radio.
El equipo teoriza que los púlsares de milisegundos emiten ondas de radio desde sus polos y desde estas láminas de corriente distantes. Esto explica por qué algunos púlsares tienen patrones de ondas de radio erráticos: la señal observada depende de cómo está orientado el púlsar en relación con la Tierra.
Implicaciones para la detección y la investigación
Este descubrimiento tiene implicaciones importantes. Ahora se espera que los púlsares sean más fáciles de detectar, ya que las ondas de radio irradian en una gama más amplia de direcciones. Esto es particularmente importante para la investigación de ondas gravitacionales, que se basa en señales de púlsar sincronizadas con precisión.
“Como estamos detectando señales tanto de la superficie de las estrellas como del borde mismo de su alcance magnético, este estudio muestra que estas pequeñas estrellas que giran rápidamente son incluso más complejas y sorprendentes de lo que pensábamos”, dijo Simon Johnston, miembro del equipo de CSIRO.
Sin embargo, los mecanismos exactos detrás de cómo se generan los pulsos de radio a partir de estrellas de neutrones siguen siendo un misterio. Comprender este proceso es crucial para utilizar los púlsares como instrumentos astronómicos precisos.
En esencia, la investigación demuestra que los púlsares son mucho más dinámicos e impredecibles de lo que se suponía anteriormente, lo que requiere una reevaluación de los modelos existentes.




















