Misión Artemis 2 Moon: el riesgo de llamarada solar exige un retraso hasta 2026

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Misión Artemis 2 Moon: el riesgo de llamarada solar exige un retraso hasta 2026

Un nuevo análisis de la actividad solar sugiere que la misión Artemis 2 de la NASA a la Luna debería posponerse hasta finales de 2026 para minimizar la exposición de los astronautas a superllamaradas solares potencialmente peligrosas. Estos poderosos estallidos de radiación, capaces de interrumpir las comunicaciones y poner en peligro a los viajeros espaciales, son ahora más predecibles gracias a investigaciones que identifican ciclos previamente desconocidos en el comportamiento solar.

La amenaza de las superllamaradas solares

Las superllamaradas solares son las llamaradas más intensas que emite el sol y liberan cantidades masivas de radiación de rayos X. Si bien sigue siendo imposible predecir cuándo ocurrirá una superllamarada, los científicos han descubierto que tienden a agruparse durante períodos específicos vinculados a un ciclo de 1,7 años y de 7 años en la actividad magnética del sol.

Actualmente, la Tierra se encuentra en una intensa temporada de superllamaradas, que dura desde mediados de 2025 hasta mediados de 2026, con actividad concentrada en el hemisferio sur del Sol. Los astronautas que viajan fuera del campo magnético protector de la Tierra (como lo hará la tripulación de Artemis 2) son particularmente vulnerables a la radiación de estos eventos. El lanzamiento en abril, como planea actualmente la NASA, coincidiría con este período de mayor riesgo.

Nuevo método de pronóstico confirmado por datos recientes

Un equipo liderado por Víctor M. Velasco Herrera de la Universidad Nacional Autónoma de México analizó 50 años de datos de rayos X de los Satélites Ambientales Operacionales Geoestacionarios (GOES). Sus hallazgos permiten advertir con uno o dos años de anticipación sobre períodos de mayor actividad de superllamaradas, lo que brinda a las agencias espaciales y a los operadores de infraestructura un tiempo crucial para prepararse.

Sorprendentemente, la capacidad de previsión del equipo se validó retrospectivamente. Los datos del Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea revelaron cuatro superllamaradas que ocurrieron en la cara oculta del sol en mayo de 2024. Estos eventos se alinearon perfectamente con los patrones predichos por el equipo de Velasco Herrera, incluso antes de que los investigadores fueran conscientes de su existencia.

Implicaciones para los viajes espaciales y la infraestructura terrestre

Esta nueva capacidad predictiva no sólo es crítica para la seguridad de los astronautas. Las superllamaradas solares también pueden alterar las operaciones de los satélites, dañar las redes eléctricas e incluso afectar a los pasajeros de las aerolíneas debido a la mayor exposición a la radiación a gran altura. La capacidad de pronosticar estos eventos permite tomar medidas proactivas para proteger tanto los activos espaciales como la infraestructura terrestre.

Otro período previsto de mayor actividad de superllamaradas comenzará a principios de 2027. Sin embargo, retrasar Artemis 2 hasta finales de 2026 reduciría significativamente la exposición al riesgo de la misión.

“Nuestro método proporciona a los operadores de meteorología espacial y gestores de satélites uno o dos años de antelación para advertir cuándo las condiciones son más peligrosas… Este plazo crítico les permite preparar y proteger los sistemas de comunicaciones, las redes eléctricas y la seguridad de los astronautas”. – Víctor M. Velasco Herrera

La mejora de la comprensión de los ciclos solares representa un paso importante hacia la mitigación de los riesgos que plantea la meteorología espacial, salvaguardando tanto a los exploradores humanos como a las tecnologías que dependen de los sistemas espaciales.