El rover Perseverance de la NASA ha completado con éxito su primer viaje autónomo a Marte, íntegramente planificado por inteligencia artificial (IA). La demostración, realizada en diciembre de 2025, marca un importante paso adelante en la exploración del espacio profundo, allanando el camino para misiones robóticas más eficientes e independientes.
Superando las barreras de la comunicación
Durante décadas, el control de los vehículos exploradores en Marte ha dependido de planificadores humanos en la Tierra. La gran distancia (un promedio de 140 millones de millas) crea retrasos inevitables en las comunicaciones que impiden la operación en tiempo real. En cambio, los equipos de la misión trazan meticulosamente rutas diarias, analizando el terreno y los datos del estado del rover para colocar puntos de referencia cada 330 pies para evitar peligros.
Este proceso requiere mucha mano de obra y mucho tiempo. La reciente prueba de IA, desarrollada en colaboración con Anthropic utilizando sus modelos Claude AI, tiene como objetivo automatizar este proceso crítico de toma de decisiones. Al analizar imágenes del Mars Reconnaissance Orbiter y datos de pendientes del terreno, la IA identifica obstáculos (rocas, pendientes, campos de rocas) y genera rutas seguras a seguir por el rover.
Planificación de rutas basada en IA en acción
El rover ejecutó dos recorridos de prueba, cubriendo casi 1.500 pies a lo largo del borde del cráter Jezero. La IA identificó características clave de la superficie y trazó puntos de navegación (representados como círculos azules en las imágenes del rover). Las opciones de rutas alternativas evaluadas por la IA se muestran como líneas negras, que ilustran las capacidades analíticas del sistema.
Antes del despliegue, el equipo de la misión probó rigurosamente las instrucciones generadas por IA utilizando un “gemelo digital” de alta fidelidad de Perseverance para garantizar la seguridad. Este enfoque minimiza el riesgo y valida el rendimiento de la IA en un entorno simulado.
Implicaciones futuras para la exploración espacial
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó las implicaciones de este avance. “Esta demostración muestra hasta qué punto han avanzado nuestras capacidades y amplía la forma en que exploraremos otros mundos”. Tecnologías autónomas como ésta son esenciales para futuras misiones que se aventuren más lejos de la Tierra, donde los retrasos en las comunicaciones hacen que la intervención humana sea poco práctica.
Vandi Verma, robótica espacial del JPL, añadió que este es “un claro ejemplo de equipos que aplican nueva tecnología de manera cuidadosa y responsable en operaciones reales”. El sistema impulsado por IA tiene el potencial de optimizar la navegación autónoma para la conducción fuera del planeta, permitiendo recorridos a escala de kilómetros con una carga de trabajo humana mínima.
Los elementos fundamentales de la IA generativa se muestran muy prometedores a la hora de racionalizar los pilares de la navegación autónoma para la conducción fuera del planeta.
La capacidad de la IA para analizar grandes volúmenes de imágenes del rover y señalar características interesantes de la superficie para el equipo científico representa un gran avance en el descubrimiento científico. Se espera que esta tecnología aumente la eficiencia y eficacia de futuras misiones a Marte, abriendo nuevas oportunidades de exploración.
El exitoso viaje impulsado por IA en Marte confirma que la navegación autónoma ya no es una posibilidad lejana sino una realidad funcional. Este avance cambiará la forma en que exploramos el espacio, permitiendo una recopilación de datos más rápida, segura y completa sobre otros mundos.
