Joel R. Primack, físico teórico cuyo trabajo fue fundamental para comprender la estructura del universo, falleció el 13 de noviembre a los 80 años en Palo Alto, California. La causa de la muerte fue cáncer de páncreas, según confirmó su esposa, Nancy Ellen Abrams.
De las fluctuaciones cuánticas a las estructuras cósmicas
El legado de Primack se basa principalmente en sus contribuciones a la cosmología, específicamente en la explicación de cómo evolucionó el universo desde sus primeros momentos hasta las estructuras a gran escala que se observan hoy. En 1984, junto con sus colegas George Blumenthal, Sandra Faber y Martin Rees, fue coautor de un artículo fundamental en Nature que describe cómo las variaciones diminutas en el universo primitivo (fluctuaciones cuánticas) sembraron la formación de galaxias, cúmulos y la vasta red cósmica.
Este trabajo no se trataba sólo de describir qué vemos, sino por qué se ve así. En la década de 1980, los astrónomos ya sabían que la materia visible (estrellas, planetas, gas) sólo representaba una pequeña porción de la masa total del universo. Las galaxias giraban más rápido de lo que deberían, dada la cantidad de materia visible presente, lo que indica la existencia de una masa invisible que ejercía fuerza gravitacional, lo que los científicos denominaron “materia oscura”.
El enigma de la materia oscura
Si bien la naturaleza de la materia oscura sigue siendo uno de los mayores misterios de la cosmología, Primack y sus colaboradores identificaron propiedades cruciales que debe poseer para alinearse con las observaciones. Determinaron que la materia oscura tenía que ser “fría”, es decir, que sus partículas se movían lo suficientemente lentamente como para permitir que se formaran estructuras, un concepto ahora central en el modelo cosmológico estándar.
“Eso se convirtió en parte de toda esta base que hemos estado utilizando durante años”, señala Saul Perlmutter, astrofísico de la Universidad de California en Berkeley, subrayando el impacto duradero de la investigación de Primack. Las implicaciones de la materia oscura fría se extienden a cómo entendemos la formación de galaxias, la distribución de la materia en el universo e incluso la búsqueda de partículas de materia oscura.
El trabajo de Primack cerró la brecha entre la física teórica y la astronomía observable, proporcionando un marco crítico para décadas de investigaciones posteriores. Sus ideas ayudaron a solidificar la comprensión de que el universo no es simplemente lo que vemos, sino que está formado por fuerzas invisibles y materia exótica que aún se investiga hoy.
En última instancia, las contribuciones de Joel Primack no fueron sólo a la física, sino a la comprensión fundamental de nuestra existencia cósmica.
