Un nuevo estudio europeo ha descubierto que 7 de cada 10 madres en el Reino Unido se sienten abrumadas y casi la mitad experimenta problemas de salud mental como ansiedad o depresión. Los hallazgos resaltan una brecha crítica en los sistemas de apoyo a las madres, particularmente en comparación con otras naciones europeas. Esta no es sólo una lucha personal; es un problema social con implicaciones a largo plazo para las familias y la fuerza laboral.
La magnitud del problema
La investigación, realizada por Make Mothers Matter en 12 países europeos, muestra que el Reino Unido ocupa un lugar pobre en el apoyo al bienestar materno. Específicamente:
- El 71% de las madres del Reino Unido afirman sentirse sobrecargadas, superando la media europea del 67%. Esto significa que las madres en Gran Bretaña están bajo más presión que muchas de sus pares en otros lugares.
- El 47% lucha con problemas de salud mental, incluido el agotamiento, una cifra ligeramente inferior a la media europea del 50%, pero aún alarmantemente alta.
- El 31 % cree que la maternidad tuvo un impacto negativo en sus carreras, cifra superior al promedio del 27 %; Irlanda reportó el peor impacto con un 36 %. Esto demuestra una desventaja sistémica para las madres en el mercado laboral del Reino Unido.
No se trata sólo de estrés; se trata de fallas sistémicas a la hora de reconocer y apoyar las presiones únicas que enfrentan las madres. El estudio sugiere que el sistema de atención posnatal británico, que carece de fondos suficientes, deja a muchas mujeres aisladas y luchando en silencio.
Por qué esto es importante
El pobre desempeño del Reino Unido no es accidental. Los expertos señalan una falta crónica de inversión en servicios para la primera infancia, especialmente en comparación con los países del norte de Europa. Se espera que las madres asuman cargas desproporcionadas en materia de cuidados y del hogar, lo que provoca agotamiento y problemas de salud mental. El estigma que rodea a la búsqueda de ayuda agrava aún más el problema, ya que muchas mujeres temen ser juzgadas o carecen de acceso a una atención adecuada.
Los hallazgos también revelan una tendencia sutil pero importante: Las madres del Reino Unido tienen más probabilidades de tener parejas que toman licencia de paternidad en comparación con el promedio europeo (11% frente a 25%). Si bien es positivo, esto no compensa la falta general de apoyo sistémico.
Necesidad urgente de un cambio sistémico
Los expertos, incluido el psiquiatra perinatal Prof. Alain Gregoire, sostienen que los controles rutinarios del bienestar mental de las madres en los servicios de médicos de cabecera y del NHS son esenciales. Una mayor inversión en “terapias de conversación” accesibles y en grupos comunitarios de apoyo entre pares también podría proporcionar un alivio muy necesario. Angela McConville, directora ejecutiva de la organización benéfica para padres NCT, enfatiza la necesidad de un sistema de atención posnatal más cohesivo y mejor financiado.
La situación actual no es nueva. Make Mothers Matter señala que los niveles de estrés materno han aumentado desde 2011 debido a la inseguridad económica, los desequilibrios entre el trabajo y la vida personal y los efectos persistentes de la pandemia de COVID-19.
El Departamento de Salud y Atención Social reconoció la necesidad de apoyo, pero brindó una respuesta vaga, destacando las inversiones existentes en servicios de salud mental. Sin embargo, los expertos sostienen que estos esfuerzos no son suficientes para abordar las fallas sistémicas profundamente arraigadas que dejan a demasiadas madres del Reino Unido luchando solas.
En conclusión, el estudio proporciona pruebas contundentes de que el Reino Unido les está fallando a sus madres. Abordar esta crisis requiere no sólo un aumento de la financiación, sino también un cambio fundamental en la forma en que la sociedad valora y apoya la maternidad.





















