Por primera vez en más de 50 años, la NASA se está preparando para enviar astronautas alrededor de la Luna. La misión Artemis 2, cuyo lanzamiento está previsto para febrero, representa un paso crucial hacia el establecimiento de una presencia humana sostenible más allá de la órbita terrestre. Este no es sólo un regreso simbólico; es una validación del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave espacial Orion, lo que demuestra que pueden sustentar de manera confiable la vida humana en el espacio profundo.
Los objetivos principales de la misión
Artemis 2 llevará una tripulación de cuatro personas (los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen) en un vuelo de aproximadamente diez días que rodea la Luna y regresa a la Tierra. Esta no es una misión de aterrizaje; en cambio, está diseñado como un riguroso “vuelo de prueba”. El objetivo principal es verificar que Orion y sus sistemas de soporte vital puedan mantener a los astronautas seguros y funcionales en las duras condiciones del espacio profundo.
La misión está estructurada para recopilar datos que no se pueden simular con precisión en la Tierra, incluida la forma en que los humanos responden a los vuelos espaciales de larga duración, los protocolos de emergencia y el desempeño de los sistemas críticos bajo estrés del mundo real.
Lanzamiento: desde el ensamblaje hasta la preparación para el lanzamiento
El cohete SLS y la nave espacial Orion han sido trasladados recientemente desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) en el Centro Espacial Kennedy a la plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral. Este “lanzamiento” marca una transición crítica: el paso del ensamblaje de componentes a la preparación del lanzamiento a gran escala. Una vez en la plataforma, los equipos conectarán el vehículo a la infraestructura terrestre, incluidos los sistemas eléctricos y de propulsor, y comenzarán comprobaciones integrales del sistema.
Este proceso incluye un “ensayo general húmedo” programado para el 2 de febrero, donde se cargarán más de 700.000 galones de propulsores criogénicos en el cohete y se simularán procedimientos de cuenta regresiva. El propósito es identificar y resolver los desafíos de abastecimiento de combustible del mundo real que surgen solo cuando se trabaja con sistemas sobreenfriados en condiciones de lanzamiento.
Por qué es importante Artemisa 2
Artemis 2 no es simplemente una repetición de Apolo. Es una demostración de que la NASA ha desarrollado un sistema validado y reutilizable para la exploración lunar tripulada. El éxito allanará el camino para futuras misiones Artemis, incluido el aterrizaje lunar planificado con Artemis 3.
El éxito de la misión también tendrá implicaciones más amplias para los viajes al espacio profundo, refinando la ingeniería de factores humanos y los protocolos operativos que serán esenciales para los viajes a Marte y más allá. Los datos recopilados serán invaluables para futuras misiones y la viabilidad a largo plazo de la exploración espacial humana.
Si Artemis 2 funciona según lo previsto, marcará el primer viaje tripulado de la humanidad a la vecindad de la luna desde Apolo y, lo que es igualmente crucial, convertirá a Artemis de una demostración exitosa sin tripulación a un sistema validado para transportar personas de regreso a la exploración lunar.




















