La expedición antártica enfrenta desafíos a medida que comienzan las perforaciones en el glaciar Thwaites

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Un equipo de científicos ha iniciado una expedición crítica al glaciar Thwaites en la Antártida, con el objetivo de comprender la rápida aceleración del ritmo de derretimiento de esta enorme capa de hielo. La operación, aunque científicamente vital, se vio inmediatamente complicada por el notoriamente impredecible clima antártico.

Obstáculos y condiciones iniciales

El equipo de 10 personas a bordo del rompehielos Araon pretendía perforar profundamente el glaciar para recopilar datos sobre su estructura interna y sus mecanismos de derretimiento. Sin embargo, sus primeros intentos de llegar al lugar de perforación en helicóptero se vieron frustrados por una repentina mala visibilidad, lo que obligó a regresar inmediatamente al barco.

El glaciar Thwaites ya se está desintegrando a un ritmo alarmante, y su lengua occidental se está rompiendo en icebergs que flotan hacia el mar a velocidades que superan los 20 pies por día. Estos icebergs, de algunos miles de pies de ancho, revelan cañones de un azul intenso tallados en la superficie del glaciar, un claro indicio de su decadencia en curso.

La importancia del glaciar Thwaites

El glaciar Thwaites, a menudo llamado “Glaciar del Juicio Final”, es motivo de inmensa preocupación para los científicos del clima. Su colapso podría elevar el nivel global del mar en más de dos pies, desestabilizando las costas de todo el mundo. Comprender por qué se está derritiendo tan rápidamente es crucial para perfeccionar los modelos climáticos y predecir impactos futuros.

Esta expedición no se trata sólo de recopilar datos; se trata de correr contra el tiempo. El rápido deterioro del glaciar hace que el acceso sea cada vez más difícil y cada retraso reduce la ventana de oportunidad para recopilar información significativa.

El equipo sigue comprometido a superar estos reveses iniciales y continuar su trabajo, pero las condiciones volátiles sirven como un claro recordatorio de los desafíos inherentes al estudio de uno de los entornos más vulnerables de la Tierra.

El destino del glaciar Thwaites es importante porque su desintegración no es una amenaza lejana, sino una realidad cada vez más acelerada que remodelará las costas y las comunidades para las generaciones venideras.

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